lunes, 15 de marzo de 2010

Antonia está enamorá

La mayor parte de coplas que se cantan en los carnavales de Cádiz cuentan hechos de la vida real, historias que pasan todos los días y que pueden vivirse en tu casa o en la mía. Por ejemplo el caso de una señora mayor que por las desgracias de la vida ha perdido a su marido, como les ha pasado a tantas, pero que tras un periodo de tristeza ha decidido salir a la calle a vivir lo que a ella le quede.

Debe ser muy triste que tus propios hijos prefieran verte encerrada en tu pena que siendo feliz al lado de otro hombre, simplemente por el hecho de que ese hombre ya no sea su padre... Pero las personas no olvidan ni sustituyen a sus seres más queridos, simplemente desean tener a alguien a su lado para no acabar sus vidas a solas.

El amor se presenta cuando menos te lo esperas y está esperándote en cualquier parte. Esta es la historia de Antonia, cantada a ritmo de pasodoble por una comparsa de 2004 que iban caracterizados de bosque y lograron el tercer premio:

Siempre iba vestida en riguroso negro
no tenía Antonia con quien compartir.
Un mal de la vida se llevó al marido
y con él se fue sus ganas de vivir.
La corretean los chiquillos en el barrio
al salir,
no habla con nadie y sufre sola su calvario
y hace algún tiempo se le ve más animá,
se ha echado un tinte y a la plaza va arreglá,
se viste guapa y la recogen por las tardes
en el portal.
Antonia está enamorá
de un señor que no parece un mal partido,
que le dice que es preciosa a los oídos.
Antonia está enamorá
y su hijo ya no le habla al enterarse
que otro hombre ocupa el sitio de su padre.
"¿Quién cree que es?
para no dejarme volver a vivir,
él que sabe lo que he tenido que sufrir,
¿cómo puede hacer que me sienta culpable?
Yo que la vida te di,
que te di mi alma y que te di mi sangre
y al que fue tu padre no cambio por nadie.
Los besos que me niegas son puñales,
¿por qué me quieres dar la muerte en vida?
¡que soy tu madre!"
Constantino Tovar Verdejo
Las estaciones
Todo el mundo tiene derecho a ser feliz y rehacer su vida. No pongamos diques al mar, porque cuando el corazón se empeña nada puede detenerlo.
¡Hasta la próxima!

viernes, 12 de marzo de 2010

Gracias, chiquilla, por ser como eres

Hola, cuánto tiempo! Ayer me pasaron dos cosas grandes: fui a ver una gran película y conocí a una gran persona. Ella es una chica con las que merece la pena hablar, de la que te puedes quedar mirando tanto rato que hasta pierdes la noción del tiempo. Y al igual que la protagonista de la película, ella también es una mujer luchadora, una superviviente, y con una sensibilidad tan a flor de piel que da miedo tocarla porque parece que se vaya a romper, pero si la acaricias te das cuenta de que en realidad esta hecha de una fibra muy fuerte. Cuando conoces a gente así le encuentras aún más sentido a letras de carnaval gaditano como este pasodoble de 1998. La comparsa se llevó el segundo premio:

En sus pasajes, la Biblia
cuenta que Dios hizo al hombre
y al verse solo en la vida
Adán pidió su consorte
Dios declinó a este ruego
creando a su compañera
"de tus costillas la he hecho,
aquí está Eva, aquí está Eva"
Desde aquel momento
la mujer y el hombre
convivimos juntos,
aunque algún varón
no haya sabido
ser un compañero justo.
Y no merece ese querer
ni la pasión de una mujer
que Dios no hizo
la miel para un paladar tan burro.
Ay, dime tú quién te hizo daño
siendo, compañera,
la creación más bella
¿quién consiente al hombre
que te ha maltratado?
Ay, debe ser muy desgraciado
para no ir comprendiendo
que es un privilegio
que esta maravilla
vaya a nuestro lado.
Amiga, si para mí son tus ojitos dos luceros
que me iluminan el sendero de la vida
y me lo marcas con tu suave contoneo,
deja que aquí este día haga justicia por tu honor
y le diga a toda la gente:
¿qué sería de los hombres en esta vida sin las mujeres?
¡Gracias, chiquilla, por ser como eres!
Constantino Tovar Verdejo
El cielo de Cádiz
Ellas son lo mejor que tenemos, aunque a veces parece que necesitamos que nos lo recuerden. Para ello sólo hace falta una mirada desde el corazón.
¡Hasta la próxima!